Que las tecnologías lingüísticas (y en particular la traducción automática), están experimentando un auge espectacular queda muy claro cuando la asesoría Deloitte, una de las cuatro mayores de EEUU, hace de ellas el tema central de un libro blanco sobre inteligencia artificial (AI). El informe de 28 páginas, publicado por Deloitte Center for Government Insights (Centro Deloitte de Inteligencia Gubernamental), explora cómo puede el gobierno de EEUU sacar partido a la Inteligencia Artificial para ahorrar costes.

Deloitte afirma: “Los programas de Inteligencia Artificial pueden jugar a juegos, reconocer rostros y voz, aprender y tomar decisiones informadas” y están mejorando  “a un ritmo exponencial”, lo cual ha tenido todo tipo de resultados, desde “coches que se conducen solos, hasta enjambres de drones autónomos; desde robots inteligentes, hasta traducciones orales increíblemente precisas”. Toda esta asombrosa tecnología podría ahorrarle al gobierno de EEUU hasta 41.100 millones, en estimaciones del informe.

A continuación Deloitte eleva la traducción automática a una categoría independiente, dentro de las tecnologías cognitivas, junto con sistemas basados en normas, visión informática, aprendizaje automático, robótica y procesamiento natural del lenguaje. Habitualmente la traducción automática se considera una sub-categoría del aprendizaje automático y el procesamiento natural del lenguaje.

Implicaciones Obvias de la Traducción Automática

Deloitte menciona el reciente y veloz progreso de la traducción automática mediante redes neuronales, afirmando que “sólo en el último año se han hecho avances significativos en la traducción automática”. Entonces, ¿por qué le parece importante la traducción automática a Deloitte? El informe estipula que “la traducción automática tiene implicaciones obvias en las relaciones internacionales, la defensa y la inteligencia, además de numerosas aplicaciones domésticas en nuestra sociedad multilingüe”.

Para ilustrar en términos muy prácticos cómo el gobierno de EEUU puede sacar partido a las tecnologías emergentes de la Inteligencia Artificial, Deloitte ofrece “cuatro opciones de automatización”: aliviar, dividir, reemplazar y aumentar. Como ejemplo de “aliviar” el informe cita el uso por parte de Associated Press de Inteligencia Artificial para escribir informes de beneficios corporativos, y que así los periodistas puedan concentrarse en la elaboración de informes pormenorizados.

"Un enfoque aumentado de la traducción incrementa la productividad y la calidad, delegando en el traductor el control del proceso creativo y la responsabilidad del juicio estético"

Un ejemplo de “dividir” es el uso de “chatbots” por parte del Departamento Estadounidense de Aduanas e Inmigración para responder preguntas sencillas. El uso del servicio postal del reconocimiento de letra manuscrita para catalogar el correo por código postal sirve de ejemplo de “reemplazar”. Para “aumentar”, el informe cita el despliegue realizado por IBM Watson para apoyar a los oncólogos en el diagnóstico del cáncer.

La Traducción Se Convierte en Protagonista

Sin embargo, Deloitte no eligió ni la oncología ni los “chatbots” como ejemplo en la vida real de Inteligencia Artificial en acción en las cuatro opciones. En vez de ello, la consultora se centró “en un único trabajo gubernamental: el de traductor, y una tecnología cognitiva: la traducción automática”.

Un enfoque “aliviar” de la traducción, de acuerdo con el informe, podría "implicar la automatización de trabajos menores, poco interesantes, y reasignar a los traductores profesionales a proyectos más desafiantes con estándares de calidad más altos, como el contenido de marketing”. Utilizar la traducción de contenido de marketing como ejemplo de un campo que exige "estándares de calidad más altos" parece un poco aleatorio y probablemente muchos traductores legales, de patentes o financieros disientan.

Como ejemplo de “dividir”, Deloitte usa la post-edición de las traducciones automáticas, un enfoque que lleva existiendo más de una década. El informe está más en consonancia con la industria en esta categoría, señalando correctamente que muchos traductores profesionales desprecian la post-edición, considerándola más "una tarea servil lingüística”.

El enfoque “reemplazar” se explica por sí mismo. El traductor humano desaparece, la maquina toma el control. Como tipo de texto que resultaría idóneo para la traducción automática pura, Deloitte destaca el “manual técnico”. Cualquier gestor de documentación técnica de cualquier fabricante, susceptible de incurrir en problemas de responsabilidad del producto por fallos de traducción, podría no estar de acuerdo.

Traductor Aumentado

Por último, el enfoque “aumentar”. De hecho, con tecnologías tales como la traducción automática adaptable desarrollada por startups como Lilt (y ahora también SDL), este enfoque es ampliamente considerado como el destino de la traducción humana en los próximos cinco años.

Para este enfoque, el informe de Deloitte da en el clavo: “Los traductores usan herramientas de traducción automática para facilitar algunas de sus tareas, como sugerir diversas opciones para una frase, pero conservar la libertad para hacer elecciones. Esto incrementa la productividad y la calidad, delegando en el traductor el control del proceso creativo y la responsabilidad del juicio estético.

Aunque el informe adopta un enfoque muy centrado en el gobierno de EEUU para cuantificar el ahorro, con toda probabilidad también tenga una audiencia muy receptiva al otro lado del Atlántico, en la multilingüe Europa.