El 2020 experimenta cambios drásticos a consecuencia del coronavirus (COVID-19). Más de 800.000 casos en el mundo se han registrado hasta la fecha, lo que ha producido que todo tipo de instituciones, así como las grandes, medianas y pequeñas empresas se vean en la posición de implementar nuevas modalidades de contacto con sus colaboradores y a crear oportunidades para incrementar el nivel de productividad a corto, mediano y largo plazo.

Ante esta situación de crisis, las empresas han recurrido a otra forma de trabajo, y concretamente, al trabajo a distancia, con el objetivo de asegurar la continuidad del negocio. El trabajo a distancia o, dicho de otra forma, el teletrabajo, consiste en el cumplimiento laboral de los empleados fuera del entorno de una oficina tradicional.

En las condiciones actuales, el teletrabajo asegura la interacción entre la empresa y sus clientes, siempre y cuando los trabajadores cumplen con sus obligaciones profesionales, o sea, respeten el horario, organicen una agenda de trabajo, gestionen el tiempo asignado para el desempeño efectivo de las tareas etc.  Asimismo, los empleadores tienen que definir claramente las tareas del empleado, monitorear las actividades profesionales y respetar los derechos de los teletrabajadores.

En cualquier caso, la clave para el buen funcionamiento del negocio en condiciones de trabajo remoto, es la responsabilidad y capacidad de organización de ambas partes.

Como cada cosa tiene su lado bueno y malo, el teletrabajo no es una excepción. En este sentido, el trabajo remoto es una práctica que tiene tanto ventajas, como desventajas. Entre los aspectos positivos se encuentran los que figuran a continuación:

  • reducción del número de accidentes en el trabajo
  • prevención del paro técnico;
  • fomento de la responsabilidad corporativa
  • continuidad de contratos a distancia y transacciones por internet;
  • continuidad del trabajo desde cualquier lugar, con acceso a internet;
  • mejora de la negociación profesional con clientes, socios actuales y potenciales;
  • mejora de la productividad, en caso de que el trabajador gestione bien su tiempo
  • mayor motivación y satisfacción en el proceso de ejercicio de las obligaciones profesionales
  • optimización del equilibrio trabajo-vida
  • desaparición de problemas laborales laterales, tales como discriminaciones raciales, desaires.
  • modelo más atractivo para los mejores profesionales

Por supuesto, el trabajo a distancia tiene ciertos aspectos menos positivos. Los inconvenientes del trabajo a distancia destacan:

  • la baja credibilidad de algunos gerentes con respecto a la calidad del trabajo de los empleados, debido a la falta de monitoreo físico del trabajo de ellos;
  • el aumento de costes del consumo eléctrico del hogar de los empleados;
  • fallos del funcionamiento de internet y la falta de un especialista en TI
  • una conexión lenta a internet, no adecuada para el sistema de información de la empresa, que puede afectar la calidad del trabajo y la comunicación entre las partes contratantes;
  • estrés, como resultado de una gestión ineficiente del tiempo asignado para el desempeño de las tareas o como resultado de la falta de orientación administrativa cuando sea necesario;
  • falta de vínculos con los colegas
  • falta de equipos de trabajo eficientes
  • obstáculos para el trabajo en equipo

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Considerándolo todo, el trabajo en remoto conlleva desafíos, pero también notables oportunidades.

Aun así, ante situaciones de crisis, como es la pandemia de Covid, es necesario adaptarse al teletrabajo, con el fin de que estemos fuera de peligro y que las empresas mantengan su negocio.

Actualmente, empresas como Santander, BBVA y Telefónica han optado por el teletrabajo.

La farmacéutica Roche Farma ha decidido mandar a casa a los 1.200 empleados que trabajan en España, una medida de la que solo se librarán unos 50 trabajadores que están destinados en el centro de distribución. En la zona norte de Italia –y un poco menos en el resto del país–, muchas corporaciones han dado a sus trabajadores la opción de realizar sus funciones habituales desde su hogar a través de internet.

En conclusión, al optar por el teletrabajo las compañías protegen a los empleados y aseguran la continuidad del negocio. El teletrabajo hoy se presume como un vínculo esencial para aquellas compañías que buscan promover negocios sostenibles en el largo plazo, aportando valor a los inversionistas, empleados y a la sociedad. Si las empresas y los empleados adoptan la opción del trabajo a distancia, se está creando una situación de win-win, es decir, ambas partes ganan: la compañía sigue desarrollando la actividad de su negocio con normalidad, mientras que el trabajador no pierde su trabajo.

Es más, apoyado por las herramientas tecnológicas, el teletrabajo permite un abanico amplio de nuevas posibilidades para el crecimiento profesional. También, existe la oportunidad para demonstrar nuestra productividad y capacidad de evitar frustraciones en el trabajo, de tal manera que se enriquezca la experiencia de laborar desde casa. Al fin y al cabo, una experiencia como la del teletrabajo se convierte en un buen aprendizaje para todos.